Abe Rábade

abe.jpgPianista natural de Santiago de Compostela, inicia sus estudios musicales en el Conservatorio de su ciudad natal y en el Estudio Escola de Música; para posteriormente completarlos en el Berklee College of Music de Boston, donde se licenciaría en el año 1.999 en las ramas de composición y piano.

 

 

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babel-de-sons.jpgSu primera formación de trío inicia su andadura en el año 1.996; y en él participan el contrabajista Paco Charlín y el baterista Ramón Angel. Con ellos editaría cinco años más tarde el disco Babel de Sons, trabajo que recoge su actuación en el Concurso Internacional de Grupos de Jazz de Getxo, donde recibirían el segundo premio.

simetrias.jpgMeses después es galardonado con el premio Tete Montoliú en la categoría de Pianista Revelación; y publica su segundo trabajo discográfico con dicho trío, Simetrías, proyecto que sería presentado en el marco del Festival de Jazz de La Habana.

 

ghu_project_1.jpgEn el año 2.004 publica su primer álbum con la discográfica Karonte, GHU! Project, en formación de sexteto junto al trompetista Chris Kase, al saxofonista tenor Jesús Santandreu, al guitarrista Michel González y con idéntica sección rítmica que en sus trabajos para el sello gallego Xingra.

 

Con motivo del año santo Xacobeo de 2.004, presenta en Galicia la obra Cantigas Jazz Suite, una adaptación de cántigas medievales gallegas del siglo XIII a un contexto contemporáneo  realizado en formación de sexteto con la participación de la cantante portuguesa Mísia.

 

playing_on_light.jpgDos años después vería la luz el disco Playing on light, con Paco Charlín al contrabajo pero ya con el portugués Bruno Pedroso a la batería. Una propuesta donde se pone música a siete fotografías realizadas en blanco y negro por artistas como Ralph Gibson, Dona Ferrato o Mitsuaki Iwago; y que pudimos disfrutar dentro del certamen Spañjazz, en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria.

 

nordestinas.jpgJunto a las vocalistas Guadi Galego y Uxía Pedreira forma en el año 2.005 la banda Nordestin@s, que toma como punto de partida la actualización de la música popular  gallega y con la que pubicaría un disco de idéntico nombre, para el sello discográfico Falcatruada, que alcanzaría un enorme éxito en ventas y que recibiría el primer premio en la VI Edición de los Premios La Opinión de Música Galega.

Desde el año 2.006, es director musical del grupo Eivissa Jazz Experience. Un  proyecto propio del Festival de Jazz de Eivissa. La banda propuesta por el pianista es diferente para cada edición del festival. Músicos como Perico Sambeat, Jesús Santandreu, Víctor de Diego, Guim García Balasch, Kike Perdomo, Toni Belenguer, Alexis Cuadrado, Pablo Martín, Marc Ayza, Marc Miralta, Ángela Cervantes, Albert Sanz o Joaquín Chacón, han formado parte del grupo en sus últimas ediciones.

 

rosalia21.jpgA finales de la pasada década participa en un proyecto dirigido por el poeta Anxo Angueira;  produce el álbum Rosalía 21, también editado por el sello Falcatruada, que constituye una revisión de la obra de la poetisa gallega Rosalía de Castro, que sería presentado en la Feria Internacional del Libro de La Habana; y edita el disco Aloumiños de Seda, por encargo de la Dirección General de Política Lingüística del Gobierno de Galicia.

 

open_doors.jpgAunque no olvida su faceta como músico de jazz publicando, una vez más con el sello discográfico Karonte, el segundo álbum del GHU! Project, Open dors; en esta ocasión en formación de septeto con Chris Kase a la trompeta, con Perico Sambeat al saxo alto, con Jesús Santandreu al saxo tenor, al que posteriormente produciría su disco Colors para el sello catalán Fresh Sound New Talent, con Alan Ferber al trombón, con Nelson Cascais al contrabajo y con Bruno Pedroso a la batería; un álbum de altísimo nivel que contaba con ilustraciones del artista compostelano Deli Sánchez, que le sitúa de manera definitiva como uno de los grandes pianistas y compositores de nuestro jazz.

 

piano_solo.jpgEn compañía del ilusionista Kiko Pastur estrena a finales del año 2.008 el espectáculo Jazzia, una curiosa experiencia donde se fusionan la magia y el jazz. En febrero del siguiente año, la Vicerectoría de Cultura de la Universidad de Santiago de Compostela, le propone que escriba  una obra original, que llevará por título O movemento dos soños, con motivo del Año Rodriguez Cadarso, donde retomaría algunas de las piezas escritas para Jazzia y que terminarían dando forma al álbum Piano Solo.

jazzia.jpgEl productor portugués Mário Barreiros le encarga ese mismo año los arreglos y la dirección musical de una propuesta denominada Kind Steps. Proyecto que rinde tributo a seis joyas discográficas del año 1.959,  entre las que se encuentran Kind of Blue de Miles Davis o Giant Steps de John Coltrane; y  en el que participan Avishai Cohen a la trompeta, Ben Van Gelder y Perico Sambeat a los saxos altos, Jesús Santandreu al saxo tenor, Carlos Barretto  al contrabajo y el propio Mário Barreiros a la batería.

 

alouminos.jpgDurante estos últimos meses también toca con el legendario baterista Bill Goodwin en un formato a cuarteto con Adam Niewood al saxo tenor y Paco Charlín al contrabajo. Fruto de esta gira son los discos Live in Santiago, editado por el sello discográfico Azos Jazz que funda junto a Sergio Lago, y Canjazz 4tet , editado por el sello gallego Free Code Jazz Records. Y participa en la grabación del disco Our Secret World del guitarrista Kurt Rosenwinkel con la Orquestra de Jazz de Matosinhos en Gaia, y que es editado por la compañía Wommusic en el año 2.010.

 

joana-machado.jpgPoco tiempo después la vocalista portuguesa Joana Machado le encarga la composición y dirección musical del álbum Travessia dos Poetas a partir de una serie de textos de los poetas Rui Belo, Alberto Caeiro, Herberto Helder, Sophia de Mello Breyner y Nuno Júdice; obra que es escrita para cuarteto de jazz, grupo de cámara y voz, y que es editada una vez más por Karonte.

En los meses de mayo y junio del pasado año lleva a cabo dos giras por la costa este de Estados Unidos con los cuartetos del baterista Bill Goodwin y  c del saxofonista Adam Niewood; tocando en lugares tan emblemáticos como el Dizzy´s Club o en  el Rochester International Jazz Festival, ambos en New York.

 

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Zigurat representa la vuelta de Abe Rábade a la formación de trío; y lo primero que destaca en el proyecto es la variación que sufre la formación respecto a proyectos anteriores.

 

abe-rabade-2.jpgYa hacía bastante tiempo que el lugar de las baquetas estaba ocupado por el baterista portugués Bruno Pedroso, que sustituyó a Ramón Angel; y es ahora Paco Charlín el que cede su lugar al contrabajista Pablo Martín Caminero. Una transformación que influye de una manera muy especial en el nuevo sonido del grupo.

 

El disco en su conjunto es absolutamente luminoso, algo que curiosamente contradice por completo su nombre, Zigurat; un tipo de construcción mesopotámica, con carácter religioso, que como toda la arquitectura de la época, es oscura y cerrada al exterior, para combatir las inclemencias del tiempo; y si bien es cierto, que en algunos momentos del disco la música adquiere un cierto color intimista, que pudiera definir las líneas de un posible concepto de viaje interior; éste se abre de manera intensa al oyente, haciéndole partícipe de esta experiencia transgresora que a mi entender intenta derruir las pesadas paredes del arcaico templo.

 

El álbum se inicia precisamente con la pieza que le da nombre. Un corte que aunque se abre de manera pausada con el piano caminando en soledad, que funciona a modo de  puente con su anterior grabación, Solo, pronto se llena de viveza, aunque sin abandonar del todo esa  luminosa melancolía  que se respira en cada una de las notas, con la llegada del resto de los músicos del trío.

 

abe-rabade-5.jpgEl toque del pianista se vuelve más enérgico y el ritmo con el que se desarrolla la composición se llena de matices que desembocan en un solo de gran  belleza a cargo de Pablo Martín Caminero; un músico acostumbrado a lanzarse al vacío de la improvisación, sin duda, uno de los más importantes contrabajistas de nuestro jazz actual.

Sinestesia es una deliciosa composición que induce al recogimiento, a la meditación, adornada por una delicada melodía perfectamente sostenida por la sutileza del toque de Bruno Pedroso, y donde el sonido del piano adquiere otro color.

 

La pulsión de Abe Rábade es dura, concisa  y ágil, provocando con ello que la sección rítmica vaya poco a poco tensando los límites, aumentando su intensidad expresiva hasta que de nuevo, regresa la pausa.

 

Las voces, que por un instante fueron gritos, regresan a la calma intimidad que da la penumbra interior del templo; entendido como ese lugar donde cada uno de nosotros buscamos refugio para intentar recordar lo que alguna vez fuimos o quisimos ser, antes de que el ruido que nos rodea tapara por completo nuestra voz y con ello nuestros sueños.

 

abe-rabade.jpgLos muros caen una vez más con la llegada de Xiket, el ritmo se vuelve trepidante y el tema es desarrollado con una gran intensidad narrativa. Bruno Pedroso marca con total precisión cada uno de los tiempos de una pieza que busca sobre todo revelarse contra ese murmullo exterior que demasiadas veces, amparado por el interés general, pretende convertirse en única y verdadera voz; aunque es tan solo el reflejo de una ignorancia que por reiteración, pretende convertirse en verdad absoluta.

 

Prana, combina a la perfección todas las ideas desarrolladas hasta el momento, en lo musical, en lo artístico y por tanto en lo emocional. Es una especie de lugar común donde cada uno de los miembros del trío encuentra su momento para expresar su visión personal sobre todo aquello que le rodea, una mirada a ese espacio del que es imposible enajenarse incluso durante el mismo proceso  creativo; ya que ¿cómo se puede poner barreras al viento?, ¿quizás construyendo más altas las paredes de ese templo imaginario?; pero, ¿no sería ésta otra forma de condena, aún más cruel, aún más desesperada?.

 

abe-rabade-3.jpgEs realmente curioso que mientras cada uno de los miembros del trío expresa su sentir, el resto se mantiene en un segundo plano escuchando, para enriquecer posteriormente con  cada una de sus respuestas, cada una de las notas descritas, cada una de las ideas dibujadas.

 

Sin duda, este es el secreto para que las paredes del zigurat desaparezcan entre las arenas del desierto. Oír, escucharnos unos a otros  con detenimiento, con calma, intentando que una a una esas palabras terminen por llenar el vacío permitiéndonos recuperar esa voz que nos fue arrebatada hace ya demasiado tiempo cuando la comodidad cubrió nuestras vidas con sus alas.

 

El momento final de este proceso de sublevación contra lo establecido, la ruptura con los límites impuestos por ese estado del bienestar que oculta la tragedia del silencio y del conformismo de tantos, llega con especial intensidad en 7 contra 5.

 

El trío se lanza a tumba abierta a un viaje sin aparente retorno. La agresividad inicial de la pieza, adornada con un cierto matiz free, da paso a una melodía circular que va envolviendo poco a poco al oyente y que a modo de espiral va subiendo en intensidad con su desarrollo. Las manos del pianista se desplazan con rapidez sobre el teclado mientras que el contrabajo y la batería mantienen firme el pulso narrativo. Nota a nota Abe Rábade da toda una lección de agresivo ensimismamiento, que deja bien clara su enorme calidad técnica y su visión trasgresora de los límites de su jazz.

 

De pronto, el contrabajo de Pablo Martín Caminero se adueña por completo del centro de la escena aminorando el ritmo con que era ejecutada la pieza que culmina en un enérgico solo a cargo de Bruno Pedroso, que recuperando la línea esbozada al principio del camino, funciona como nexo de unión con la última composición del pianista en el proyecto, Tránsito nº 2 (Deep cycle).

 

abe-rabade-6.jpgY con ella el sonido del trío regresa a la luminosidad de momentos anteriores. Por fin las paredes del Zigurat se desmoronan dejando paso a la luz, que inunda cálidamente cada una de las esquinas que hasta entonces permanecían sumidas en la penumbra, en el abandono, recuperando la vida con cada suspiro surgido del piano de Abe Rábade, que por momentos vuelve a volar en extrovertida soledad.

 

Por ello me parece todo un acierto que el disco termine con una composición original de Frederic Mompou, Chanson nº6 ; uno de los grandes músicos catalanes del pasado siglo. Uno de nuestros mejores pianistas y compositores. Un músico especial a la hora de tejer espacios sonoros y de romper las barreras establecidas.

 

Es ese espíritu, esa ganas de aprender algo nuevo a cada instante y esa enorme curiosidad por descubrir todo lo queda escondido en la arena, entre las ruinas de este maravilloso Zigurat, derribado por la fuerza de la música de este excelente trío, lo que le convierten en uno de los mejores pianistas y compositores de nuestro jazz.

 

Es en esa  ardiente arena donde se puede apreciar el rastro de su huella y se adivina el apasionante camino que aún tiene por recorrer Sobre el arco iris, con que nos sorprende al dejarlo escondido en último rincón de este disco. Sin duda, estamos de enhorabuena.

 

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