Roy Hargrove


roy-hargrove-cabecera_edited.jpgNacido en Waco, ciudad del estado de Texas, el 16 de octubre del año 1.969; Roy Hargrove se interesa por el mundo de la música a partir del góspel que oía cada domingo en la iglesia, del rhytm & blus con el que se movió toda una generación de postguerra, ansiosa por borrar las dolorosas huellas del pasado más cercano; y del excitante funk que empezaba a ser emitido por las emisoras de radio de la época.

 

 

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En cambio su interés por el jazz se inicia de la mano de Wynton Marsalis a los dieciséis años, en el prestigioso  Dalla´s  Booker T. Washington School for the Perfoming and Visual Arts, donde  el trompetista de New Orleans impartía un curso como profesor invitado. Tan grande fue la impresión que el joven trompetista provocó en el virtuoso  profesor y musicólogo, apenas ocho años mayor que él, que le invita inmediatamente, a pesar de ser tan solo un alumno de primer año, a formar parte de su banda en una sesión llevada a cabo en el Ft. Worth´s Caravan of Dreams Perfoming Arts Center.

 

Actuación que levantó gran admiración y que le llevó no sólo a repetir la experiencia durante los siguientes tres meses, compartiendo el escenario de dicho auditorio con músicos como el pianista Herbie Hancock, el vibrafonista Bobby Hutcherson o el también trompetista Dizzy Gillespie; sino también a presentarse por primera vez en el The North Sea Jazz Festival, invitado por su director, Paul Ackett.

 

Durante su estancia en el Oliver Wendell Holmes Middle School, también en Dallas, dos años antes , Roy Hargrove tiene la oportunidad de conocer y compartir escenario con el saxofonista tenor David Fathead Newman, que por aquel entonces era miembro de la banda del pianista y vocalista Ray Charles. Según el trompetista, fue la primera vez que se atrevió a improvisar delante del público;  y lo hizo sobre una composición original de Herbie Hancock titulada Chameleon.

 

Sus características como intérprete descansan a partes iguales en la intensidad del toque de Freddie Hubbard, en la elegancia de Fats Navarro, en la curiosidad de Clifford Brown, en la perfección técnica de Lee Morgan y en la constante y obsesiva ansia de experimentación de Miles Davis. Todo ello unido a la capacidad innata de Roy Hargrove para sacar de su instrumento sonidos que cautivan con la primera escucha le otorgan una voz única, visceral y privilegiada en el mundo del jazz contemporáneo.

 

El trompetista ingresaría en el Berklee College of Music en el año 1.988; pero abandonaría sus estudios en Boston tan solo un año más tarde, ya que era constantemente requerido en New York por músicos como el pianista Mulgrew Miller, el saxofonista alto Bobby Watson o el baterista Kenny Washington, con quienes grabaría el proyecto Superblue.

 

 

roy-hargrove-of-quindred-souls.jpgA principios de la década de los años noventa publicaría su primer trabajo discográfico como líder, Diamond in the Rough, el primero de los cuatro que dejaría registrados para el sello discográfico Novus, a los que seguirían Public eye, The vibe  y el magníco Of kindred souls, registrado en directo en compañía de Ron Blake al saxo tenor, Marc Cary al piano, Rodney Whitaker al contrabajo y Gregory Hutchinson a la batería; a los que se unirían el saxofonista alto Gary Bartz en My shining hour , original de Harold Adamson, y el trombonista Andre Hayward en Eveything I have is yours, composición de Harwin Arlen.

 


Aprovechando el enorme éxito cosechado por el trompetista, posteriormente verían la luz en el año 1.994 otras dos grabaciones, Approaching standards y Tokyo sessions, registrado este último junto al saxofonista alto Antonio Hart; momento en el que  ya se había producido su debut en la discográfica Verve con el excelente With the tenors of our time.

 

Un año antes había escrito The love suite: In Mahogany, un encargo del Lincoln Jazz Center que sería interpretado por la orquesta de la célebre institución cultural neoyorquina.

 

Por aquel entonces, el joven músico ya había colaborado en proyectos discográficos de auténticas leyendas del jazz tales como los saxofonistas Sonny Rollins, Michael Brecker y Jackie McLean; como el pianista Oscar Peterson en una grabación para el sello Telarc en la que también participan Ralph More al saxo tenor, Niels-Henning Orsted Pedersen al contrabajo y Lewis Nash a la batería; o como las veteranas vocalistas Carmen McRae, Abbey Lincoln; y especialmente la también pianista Shirley Horn, a la que estuvo siempre muy unido, participando en discos como The main ingredient, I remember Miles y el póstumo May the music never end.

 

 

roy-hargrove-tenors-of-our-time.jpgWith the tenors of our times toma como punto de partida la formación de quintet con Ron Blake a los saxos tenor y soprano, Cyrus Chestnut al piano, Rodney Whitaker al contrabajo y Gregory Hutchinson a la batería, en tres de los temas del disco Once forgotten, Never let me go y April´s fool.

 

Y a ellos se les unen Joe Henderson en Shade of Jade y Serenity; Johnny Griffin en When we were one y Greens at The Chicken Shack; Stanley Turrentine en Soppin´ the biscuit y Wild is love; Joshua Redman en Across the pond y Mental phrasing; y Branford Marsalis en una composición original de Sonny Rollins, Valse hot.

 


roy-hargrove-family.jpgUn año más tarde se publica Family. Y aunque en este disco se  mantiene la formación base anterior, con la salvedad de que el piano lo ocupa Stephen Scott, especialmente en la suite en tres movimientos que da nombre al álbum, el proyecto se convierte en una propuesta más coral con la participación de Wynton Marsalis a la trompeta en un tema de Fats Navarro, Nostalgia; de Jesse Davis al saxo alto en The trial y en Polka dots and moonbeams; y de David Fathead Newman al saxo tenor en The nearness of you y a la flauta en Thirteenth floor.

 

Incluso el quinteto sufre alguna variación a lo largo del disco ya que pianistas como Larry Willis, John Hicks y Ronnie Mathews, contrabajistas como Christian McBride y Walter Booker; o bateristas como Jimmy Cobb, Lewis Nash y Karriem Riggins, ocupan de manera puntual el puesto de los miembros del mismo.

 


roy-hargrove-parker.jpgCon Stephen Scott y Christian McBride edita en el año 1.995 un proyecto centrado en la música de Charlie Parker; su título, Parker´s mood.

 

La propuesta está planteada principalmente para un trío de piano, contrabajo y trompeta o fliscornio; aunque hay algunos temas que se reducen a formación de dúo, como Yardbird suite,  Laird baird y Chasin´ the bird, alternandose en ellos los diferentes instrumentos, que fueron grabados originalmente por el saxofonista para los sellos discográficos Dial, Verve y Savoy, respectivamente;  y otros tres que están desarrollados en solitario, y que son los excelentes Dewey Square a cargo del trompetista, Red cross interpretada por el contrabajista y April in Paris que es recreada magistralmente por el pianista.

 


roy-hargrove-havana.jpgLa primera vez que Roy Hargrove lidera una formación superior al habitual quinteto se produce liderando el proyecto Crisol,  donde se mezclan músicos estadounidenses, puertorriqueños y cubanos, que da como resultado un disco grabado en directo en el Festival de Jazz de Umbría, en Italia, en el invierno del año 1.997; y que lleva por título Habana.

 

El Roy Hargrove´s Crisol lo componen Chucho Valdés al piano, David Sánchez a los saxos tenor y soprano, Gary Bartz a los saxos alto y soprano, Frank Lacy al trombón, Russell Malone a la guitarra, John Benítez al contrabajo, Horacio El Negro Hernández a la batería, José Luís Changuito Quintana a los timbales y Miguel Anga Díaz a las congas.

 

El repertorio lo forma una serie de composiciones escritas por algunos de los miembros del grupo: O my seh yeh de Frank Lacy, Nusia´s poem de Gary Bartz, Mambo for Roy y Mr. Bruce de Chucho Valdés, Dream traveler, Ballad for children y The mountaings, del propio Roy Hargrove; junto a dos temas del trompetista y cantante Kenny Dorham, Una más y Afrodisia.

 

 

roy-hargrove-moment-to-moment.jpgMoment to moment salió al mercado con la llegada del nuevo siglo y representa una revisión de los clásicos discos grabados con acompañamiento de cuerda por Charlie Parker y Clifford Brown. La sesión estuvo dirigida por Ray Brown y Gil Goldstein y en ella participaron Larry Willis al piano, Sherman Irby al saxo alto, Gerald Cannon al contrabajo y Willie Jones III a la batería.

 


roy-hargrove-live-at-massey-hall.jpgDirections in Music es un proyecto liderado por el trompetista junto al pianista Herbie Hancock y al saxofonista tenor Michael Brecker y centrado en la música de Miles Davis y John Coltrane. Tras una gira que culmina en el mítico, desde que coincidieran sobre su escenario una mágica noche del mes de mayo del año 1.953 Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Bud Powell, Charles Mingus y Max Roach, Massey Hall de Toronto, se publica  Live, el testimonio más abrasador de unos músicos que aman por encima de todo la poesía y la mirada visionaria, que alguno de ellos pudieron incluso compartir, de estos dos pilares fundamentales del jazz y de la música del pasado siglo.

 

La formación la completan John Patitucci al contrabajo y Brian Blade  a la batería; dando forma a un repertorio en el conviven piezas del  espiritual saxofonista  como Impressions, Naima y Transition, con otras escritas por el  iluminado trompetista como So what o recreadas por su  célebre quinteto de la década de los años sesenta como es el caso de la composición de Herbie Hancock, Sorcerer; a las que se añaden The Poet, original de Roy Hargrove e inspirada en esa maravillosa época, D-Trane que tiene a Michael Brecker como firmante y el clásico y mil veces reinventado My ship, de la extraña pareja formada por Kurt Weill y George Gershwin.

 


En el año 2.003, Roy Hargrove presenta al RH Factor; grupo del que forman parte el saxofonista tenor Jacques Schwarz-Bart, los pianistas Keith Anderson y Bernard Wright, los guitarristas Chalmers Spanky Alford y Cornell Dupree, los bajistas Pino Palladino y Reggie Washington y los bateristas Willie Jones y Jason Thomas.

 

Amplia formación para un proyecto en el que el jazz  se mezcla con el soul, el funk, el hip-hop y el rhythm´blues y que registraría, hasta el momento tres trabajos discográficos, todos ellos bajo la producción de Russell The Dragon Elevado.

 

 

roy-hargrove-hard-grove.jpgEl primero es titulado Hard Groove y cuenta con la colaboración del saxofonista alto Steve Coleman, del flautista Karl Denson y del bajista Meshell Ndegeocello; a quienes se unen las voces de Erykah Badu, Common, D´Angelo, Anthony Hamilton, Shelby Johnson, Stephanie McKay, Renee Neufville y Q-Tip.

 

Las sesiones de grabación dieron como resultado una amplia colección de piezas que darían para ese primer disco y para un segundo ep titulado Strength, que saldría al mercado un año más tarde y en el que hay claras referencias a la música del saxofonista Manu Dibango, del trompetista Hugh Masekela y al sonido afro-beat del mítico Fela Kuti.

 

 

roy-hargrove-distractions.jpgEl tercer álbum se edita en el año 2.006  y se articula alrededor de una composición original del trompetista, Distractions, que da título al proyecto. La formación sufre tan sólo un pequeño cambio, ya que entra en el grupo el guitarrista Todd Parsnow; y aunque la voz continúa siendo uno de los elementos fundamentales de la propuesta, se reduce la presencia de vocalistas ya que esa función recaerá exclusivamente en Renee Neufville, en el propio Roy Hargrove y de nuevo en D´Angelo que colabora en el tema Bullshit.

 

Cabe destacar en el conjunto del proyecto las apariciones  estelares del organista Bobby Sparks, que ya había tocado el piano eléctrico en los dos discos anteriores, y en especial  del gran David Fathead Newman que colabora con el saxo tenor en Crazy race, donde se rinde un sentido homenaje al sonido soul-disco de  Earth Wind and Fire, en Kansas City Funk, en Family, en Can´t stop y especialmente en Distractions; y con la flauta en On the one y Hold on.

 


roy-hargrove-nothing-serious.jpgEse mismo año el trompetista sorprende a propios y extraños con Nothing serious, donde regresa al formato de quinteto en compañía de Justin Robinson a la flauta y a los saxos alto y soprano, Ronnie Matthews al piano, Dwayne Burno al contrabajo y Willie Jones a la batería.

 

Hacía una década que Roy Hargrove no se reunía en un estudio de grabación con un proyecto de esta naturaleza. Además el quinteto se amplía a sexteto en tres piezas, A day in Vienna, Salima´s dance e Invitation, con la presencia del trombonista Slide Hampton; con quién coincidiría tan sólo dos años antes en el seno de la Dizzy Gillespie All Star Band en una selectiva y reducida gira de conciertos en la que se rendía un merecido homenaje al saxofonista James Moody, que por aquel entonces cumplía ochenta años,  y que tuvo como primera parada el Disney Hall de Los Angeles.

 

Nothing serious es una perfecta muestra de straight ahead, en la que destacan piezas como Camaraderie, compuesta por el trompetista, con un marcado sentir avant garde en la que combina el blues con la más libre de las improvisaciones planteadas y desarrolladas por Lester Bowie en el Art Ensemble of Chicago, hace ya unos cuantas décadas; o como A day in Vienna, escrita por el trombonista y que ya había sido registrada anteriormente por trompetistas como Claudio Roditi y Jon Faddis.

 


roy-hargrove-earfood.jpgEarfood es editado en el año 2.008; registrado también en formación de quinteto en compañía de Justin Robinson al saxo alto y a la flauta, de Gerald Clayton al piano, de Danton Boller al contrabajo y de Montez Coleman a la batería.

 

Es un proyecto en el que se combinan una serie de piezas originales del trompetista, como la excelente Brown; con otras de tan diversos autores como Sam Cooke, Bring it on home to me, como Cedar Walton, I´m not so sure, como Lou Marini, Starmaker, como Larry Willis, To wisdom the prize, o como Kurt Weill, Speak low, teniendo como nexo común entren ellas  la ligereza de la melodía.

 

Una melodía que trascendiendo sobre cada uno de los solos de manera sofisticada mantiene un pie en la tradición, mientras que con el otro pisa nuevos terrenos expresivos, especialmente trascendentes e intencionadamente abiertos a la improvisación de cada uno de los miembros del grupo; que por otra parte presenta una excelente cohesión expresiva, claro fruto de muchos años de compartir escenarios; de hecho la mayor parte de los temas escogidos surgen de la experiencia acumulada por el quinteto en cada uno de sus abrasivos conciertos.

 

 

 

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Emergence, representa el primer trabajo discográfico del trompetista, y en este caso también vocalista, al frente de una big band, que bebe directamente de las fuentes de Basie, Mingus, Ellington y Gillespie, y que como ellas tiene siempre la mirada puesta en el futuro.

 

 

roy-hargrove-3.jpgLa formación la componen  Frank Greene, Greg Gisbert, Darren Barrett y Ambrose Akinmisure a las trompetas, Jason Jackson, Vincent Chandler, Saunders Sermons y Max Seigel a los trombones, Bruce Williams y Justin Robinson a los saxos altos y a las flautas, Norbert Stachel y Keith Loftis a los saxos tenores y a las flautas, Jason Marshall al saxo barítono y a la flauta, Gerald Clayton al piano, Saul Rubin a la guitarra, Danton Boller al contrabajo, Roland Guerrero a la percusión y Montez Coleman a la batería; a los que se une la vocalista Roberta Gambarini, ya el trompetista había colaborado anteriormente con esta excelente cantante de ascendencia italiana en su último álbum, So in love.

 


El disco se abre con Velera, una composición escrita por el trompetista que ya apareció en su disco Family, y que actuando a modo de delicado preludio da paso a una composición del saxofonista Jason Marshall, Ms. Garvey, Ms. Garvey, plena de swing y tradición jazzística.

 

El clásico de Richard Rogers y Lorenz Hart, My funny Valentine, es maravillosamente revisado por la pluma del trombonista Max Seigel, dándole una profundidad expresiva que aún resalta más la enorme belleza de una canción que alcanzó casi la perfección en la voz y la trompeta de Chet Baker; permitiendo que el protagonismo de la misma recaiga en el fliscornio de Roy Hargrove, mientras que las trompetas, con el uso de sordina, y los saxos de la banda tienden un manto sobre el que vuela cada una de las notas que salen de los labios del genio de Texas.

 

 

roberta-gambarini_edited.jpgMambo for Roy, una pieza compuesta y también arreglada en esta ocasión por el pianista cubano Chuco Valdés, que ya fue registrada en Habana por el Roy Hargrove´s Crisol, nos trae aromas a Gillespie, pero también a Cachao. Su sabor latino permite un duelo entre las trompetas, las flautas y el piano de Gerald Clayton, que nos  recuerdan a las clásicas descargas de bandas como la mítica Irakere, surgida en la Cuba de la década de los años setenta del pasado siglo y en la que, con una clara influencia monkiana el trompetista Arturo Sandoval, el saxofonista alto y flautista Paquito D´Rivera y el propio Chucho Valdés lograron dar un paso fundamental en la consolidación del jazz de raíz afrocubana.

 

Del trombonista Frank Lacy se recrea Requiem, una original composición coral, que rompiendo la dinámica del proyecto se acerca a los planteamientos musicales de Ellington, especialmente en el tratamiento de la melodía y en la creación de niveles en su desarrollo, permitiendo de esta manera la interacción entre todas las secciones de la orquesta.

 


September in the rain, escrita por Harry Warren y Al Dubin, es arreglada por Roy Hargrove de manera ágil, luminosa y elegante, trayéndonos a la memoria los trabajos de Basie,  especialmente en su etapa junto a Neal Hefti. En cambio, el corte que le sigue en el trascurrir del disco, Everytime we say goodbye, la bella canción escrita por Cole Porter, en la voz de Roberta Gambarini y en la trompeta de Roy Hargrove, según la adaptación a este formato a la que es sometida por el guitarrista Saul Rubin, nos devuelve a la melancolía anterior que emanaba  de My funny Valentine.

 

roy-hargrove-16_edited.jpgLa puerta, un tema original del mejicano Luís Demetrio, representa toda una agradable sorpresa en el conjunto del proyecto, no solo por el planteamiento escrito por el propio Roy Hargrove, sino también por la perfecta ejecución de Roberta Gambarini, que la interpreta con su letra original en castellano y que de alguna forma la acercan a aquella fantástica Ella que abrazó a Jobim como si ella también hubiese estado sentada a la mesa junto a Vinicius cuando pasó la inmortal garota, deslizándose sobre la arena de Ipanema, entre los barrios Leblon, Lagoa y Copacabana.

 

Los tres últimos cortes del álbum son originales de Roy Hargrove; Roy Allan y Trust están también arregladas por el mismo trompetista; mientras que Tschpiso lo está por el pianista de la sesión, Gerald Clayton. Todos ellos están desarrollados de manera similar, casi se podría afirmar que están dotados de un mismo color; de hecho, incluso podrían ser considerados como los tres movimientos de una única suite. En el primero de ellos, con cierta inspiración en el funk,  el protagonismo recae en la guitarra de Saul Rubin; en el segundo es Gerald Clayton el que pasa a un primer plano; mientras que en el último se vuelve a la idea con la que se iniciaba este Emergence; y que de alguna forma vendría a funcionar como epílogo del mismo pero también como preámbulo de un nuevo proyecto de esta formidable big band, que quizás se adivina como una obra única escrita por el protagonista central del proyecto, el trompetista Roy Hargrove.

 

 

 

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