jueves, 27 de diciembre de 2012

Van Morrison Born to sing: no plan B



Con sesenta y siete años ya sobre sus espaldas Van Morrison acaba de publicar un nuevo trabajo discográfico en estudio -casi cuatro años han transcurrido desde que saliera a la luz Keep it simple, ya que su siguiente grabación fue una revisión en directo de su célebre Astral weeks registrada en el año 2.009 en el auditorio Hollywood Bowl de Los Ángeles-.

 


Born to sing: no plan B es, como no podía ser de otra forma, una colección tremenda de canciones –todas de nueva creación salvo Close enough for jazz, un tema instrumental que ya apareció en el disco Too long in exile editado hace ya casi veinte años, al que ahora le añade letra- donde el músico de Belfast mezcla con absoluta maestría –ese sello tan personal de la casa y tan reconocible como la legendaria mala uva de Van the man- el soul, con el blues y el jazz o el folk irlandés, creando una amalgama de sonidos donde la aspereza de su voz se muestra –como siempre- con total rotundidad. 


La banda que le acompaña en esta ocasión está compuesta por Paul Moran al órgano hammond, al piano y a la trompeta, Chris White al saxo tenor y al clarinete, Alistair White al trombón, Dave Keary a las guitarras eléctrica, acústica y slide, Paul Moore al bajo y Jeff Lardner a la batería y a la percusión.

A ellos se une también el líder de esta nueva sesión para el sello Blue Note –en el que ya había registrado en el año 1.993 el disco What's wrong with this picture- al saxo alto, al piano –en la abrasiva Open the door (to your heart), en Goin´down to Monte Carlo, en Mystic of the east y en If in Money we trust-, y a la guitarra –en Pagan heart-. 


Una de las características más relevantes de este nuevo proyecto de Van Morrison es quizá el contenido de crítica social que ha querido imprimir en alguna de las letras del álbum.

Cuestión que no deja de ser un tanto, digamos peculiar, puesto que si algo caracteriza al genio que surgió del grupo Them –ese grupo de corta vida formado por Billy Harrison a la guitarra, Eric Wrixon al piano, Alan Henderson al bajo y Ronnie Millings a la batería, que le lanzó al estrellato gracias a una inmortal canción de nombre Gloria- es su falta de interés en todo aquello que no gire sobre su propia persona-…

…aunque a lo mejor es que compró preferentes en algún banco español; cualquiera de esos que tan alegremente están rescatando la tan sufrida y sacrificada clase política -sin habernos preguntado siquiera nuestra opinión- con dinero público, mientras la inversión en sanidad, educación, servicios sociales,..., va convirtiéndose en materia para una novela de ciencia ficción –o puede que de terror-.


Una figura genial -desde luego eso nadie lo discute, y yo menos ya que adoro su trabajo- que es capaz de dejar a su banda sobre el escenario tocando las últimas notas de cualquiera de las joyas que su privilegiada mente musical ha sido capaz de crear, mientras que el público se deja el alma –la voz, y una buena cantidad de euros en la taquilla- reclamando su presencia de nuevo sobre el escenario, sin saber que ya el fiero León de Belfast se encuentra relajado en su limousine camino del aeropuerto.

Pero podemos perdonárselo mientras siga –periódicamente- castigando nuestros oídos con discos tan sublimes como este Born to sing: no plan B. ¿O no?.





texto  Jesús Santana
fotografía  Paolo Brillo


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